La selección fué una de las primeras trilogías que conseguí acabar y que la verdad, fueron de mi agrado, aunque debo decir que me esperaba mucho más de Kiera, me gustó muchísimo, y es una historia que poco a poco te envuelve y te hace no querer salir del mundo de Illéa.

Aquí os dejo todas las frases que me gustaron de la primera parte de "La Selección":
- Aquella era mi gran ambición. No ser la princesa de Illéa, sino la de Aspen.
- Quizá fuera demasiado optimista, o tal vez estuviera demasiado enamorada, pero realmente creía que Aspen y yo podríamos lograr cualquier cosa que deseáramos con fuerza.
- —Te quiero, America Singer. Y te querré toda la vida. —Dijo aquello con una profunda emoción en la voz, y me pilló desprevenida.
—Te quiero, Aspen. Siempre serás mi príncipe. - —¡Idiota! —le espeté, entre gritando y susurrando—. ¡Lo odio! ¡Yo te quería a ti! ¡Quería estar contigo! ¡Todo lo que he deseado en mi vida eres tú!
- Habíamos acabado, y lo sabía. Pero no puedes amar a una persona casi dos años y luego olvidarlo de la noche a la mañana.
- "Quiero que disfruten de su última noche en palacio como una chica más. Mañana, pase lo que pase, cambiará para siempre."
- ―¿Y tu por que luchas? ―En realidad, estoy aquí por error. ―¿Por error? ―Sí. Algo así. Bueno, es una larga historia. Y ahora... Estoy aquí. Y no voy a luchar. Mi plan es disfrutar de la comida hasta que me des la patada.
- —Dices que estás aquí por error, así que supongo que no quieres estar aquí. ¿Hay alguna posibilidad de que llegues a… sentir algo por mí?
- "Espero que encuentres a alguien que te haga sentir que no puedes vivir sin ella. De verdad. Y espero que nunca experimentes lo que puede ser vivir sin esa persona, todo el esfuerzo que conlleva."
- No conseguía imaginar qué podrían haber hecho en apenas cinco minutos que desagradara tanto a Maxon, pero de pronto me alegré de haber decidido ser sincera.
Así, de repente, solo quedábamos veintisiete. - Aquel era el hombre que iba a gobernar nuestro país: un tipo que se venía abajo ante las lágrimas. Divertidísimo.
- —Maxon Schreave es la personificación de todo lo bueno. Será un rey fenomenal. Deja que unas chicas que deberían ir todo el día con vestidos se pongan vaqueros y no se enfada cuando alguien que no conoce le cuelga etiquetas evidentemente erróneas. —Miré a Gavril, que sonrió. Y tras él, Maxon parecía intrigado—. La que se case con él será una chica afortunada. Y sea lo que sea lo que me depare el futuro, será para mí un honor ser súbdita suya.
- —Si no quieres que me enamore de ti, vas a tener que dejar de ser tan encantadora. Mañana a primera hora haré que tus doncellas te cosan vestidos con sacos de patatas"
- —Eres tan guapa que corres peligro. Cuando te vayas tendremos que enviar guardaespaldas para que te sigan.
- —(...)Yo solo… Solo quiero saber si es posible.
—Sí, Maxon —susurré—. Es posible. - —Dijiste que no lo querías…, pero debe de gustarte un poco para que estés dispuesta a quedarte, ¿no?
—La verdad es que sí —asentí—. Es mejor de lo que me esperaba.
—Supongo que eso significa que tendré que luchar más duro de lo que pensaba —dijo, dirigiéndose a la puerta. - —¿Cómo es tu familia? —¿Qué quieres decir? —Pues eso. Que tu familia debe ser muy diferente a la mía. —Yo diría que sí. —Me reí—. Para empezar, nadie se pone una tiara para desayunar. —Maxón sonrió—. —En casa de los Singer se usa más a la hora de la cena ¿no? —Por supuesto.
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